domingo, 29 de abril de 2018

Marketing Político

El Marketing Político en pocas palabras...

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Dr. Luis Costa Bonino
El marketing político es un método para hacer buenas campañas. Sus componentes son la ciencia política, la sociología electoral y la comunicación. Sus desavenencias con el marketing comercial son más fuertes que sus afinidades. Se conoce de él mucho más el mito que el método. No es cierto que el marketing político construya campañas vacías y cosméticas, centradas en la apariencia. Por el contrario, las campañas que hacen los buenos consultores tienen poderosos contenidos, guardan muy celosamente las identidades históricas de los partidos, respetan la personalidad de los candidatos y proponen ofertas razonables y orientadas al desarrollo de los países.
El método de Marketing Político parte del conocimiento del electorado y del diagnóstico de la elección. Mediante encuestas, estudios de opinión pública y análisis estadísticos, trata de llegar a cuatro conocimientos operativos clave: cómo es el candidato, cómo son sus adversarios, cómo son los electores, cómo es la elección. Este punto de partida, llamado también DSP (diagnóstico socio-político) permite construir una estrategia de campaña, la cual está compuesta por un mensaje, por los grupos objetivo a los cuales va dirigido, los medios de difusión que serán utilizados y por un manejo específico de los tiempos para el procesamiento de esos contenidos.

Una campaña orientada por el método del marketing político hace que el mensaje sea uno. Dice lo mismo el slogan de campaña que la imagen del candidato. Hay un único mensaje dicho de mil maneras. La famosa “asesoría de imagen” del candidato es una forma redundante, clara, inequívoca, de que el candidato diga de una forma no verbal, lo mismo que dice el resto de su campaña con palabras y argumentos.

El cimiento de los buenos mensajes está formado por los puntos fuertes del candidato, por la identidad de su partido y por los deseos o temores de los electores. Cuando un mensaje se construye con estos ingredientes el resultado es efectivo.

El mensaje se comunica a los electores. Pero no a todos los electores al mismo tiempo ni de la misma manera. Unos electores se interesan especialmente por la política, leen los periódicos. Otros no se informan, no les interesa la política, no les gusta leer. Los primeros saben desde mucho tiempo antes cuando habrá elecciones y a quién votarán. Los segundos se enteran que habrá elecciones pocos días antes de su realización y pueden cambiar muy fácilmente de opción política.

Estas características diversas de los electores centrifugan y segmentan el cuerpo electoral. Permiten saber en cada momento de la campaña a quiénes hay que dirigirse de manera prioritaria, con qué formato de mensaje y por qué medios. Lejos de la elección, es bueno utilizar prensa y argumentos políticos. Porque en ese momento quienes están decidiendo su voto son electores informados y buenos lectores. Muchos de quienes acostumbramos llamar líderes de opinión. En el medio tiempo es bueno usar radio y hacer propuestas concretas y atractivas, para aquellos que deciden por quien votar comparando las ofertas que hace cada uno. Cuando estamos cerca de la elección, cuenta la emoción que genera la campaña y la persona del candidato. Quienes no se interesan por la política no deciden por persuasión política. Ésta es la hora de los mensajes más simples, de la imagen, de la televisión, de las percepciones, de la seducción, de la sensación de poder que genera el candidato.

El Marketing Político basa buena parte de su eficacia en un conocimiento profundo de la naturaleza y el funcionamiento de los medios de difusión. Cómo hacer un plan de medios para una campaña electoral, cómo enseñar a un candidato a desempeñarse de la mejor manera frente a una cámara de televisión o en una situación de debate, cómo editar y presentar las mejores imágenes para generar una percepción positiva de nuestro candidato entre los electores. Todas estas actividades remiten a la tarea de los consultores, quienes trabajan con el conocimiento acumulado por el Marketing Político en investigaciones científicas y en la experiencia de miles de campañas exitosas.

El Marketing Político es una disciplina centrada en la estrategia. Como tal, atribuye una importancia decisiva al conocimiento profundo de la lógica con la cual se manejan los tiempos de ejecución de los contenidos de una campaña. En una campaña electoral, el orden de los factores altera de una manera dramática el producto. En estas circunstancias hacer las buenas cosas es tan importante como hacer las cosas bien. Además es necesario hacerlas, día por día, en su debido y exacto momento. Saber cuándo y porqué se empieza una campaña o precampaña. Cómo se logran los efectos de impacto, de seducción y de poder. Cómo son las técnicas de inicio, de sostén y de cierre de una campaña electoral. Saber los objetivos de cada formato de mensaje, el protagonismo coyuntural de cada medio de difusión, los grupos objetivo que hay que ganar en cada momento. Grandes y sutiles complejidades que han hecho de esta disciplina un trabajo de especialistas.

El Marketing Político es una caja de herramientas para ganar elecciones. La mayoría de estas herramientas se manejan de una forma simple y eficaz, mediante procedimientos que pueden enseñarse a los equipos de campaña, para que multipliquen el impacto y la efectividad de su trabajo.

En una campaña electoral se movilizan vastos recursos y se generan enormes esperanzas. El destino de un proyecto político no es banal. Compromete la vida cotidiana de millones de personas que conforman un país. Lo que está en juego impone que se traten las campañas electorales con profesionalidad y respeto. El Marketing Político es la respuesta profesional a las preguntas complejas que plantea toda campaña. Estas respuestas hacen la diferencia entre proyectos que se aplican y cambian la fisonomía de los países, o intentos frustrados y fugaces que desaparecen entre una elección y la siguiente. 

jueves, 26 de octubre de 2017

5 tendencias que definen al consumidor moderno

5 tendencias que definen al consumidor moderno
Conocer al consumidor actual es básico para volverte una referencia para tu audiencia. Aquí las claves de cómo lo han hecho Samsung, Apple y Nestlé.
10-04-2014, 7:45:35 PM
Fuente: Alejandro Medina

La constante innovación tecnológica además de la aparición y consolidación de nuevos mercados son los dos factores principales que hoy en día marcan a la industria de consumo en el mundo.

Según datos del estudio Global Powers of Consumer Product 2014, elaborado por Deloitte, la industria del consumo ha venido registrando durante los últimos años una transformación sustentada en el desarrollo que las marcas han emprendido para llevar .la venta de sus productos a internet.

En entrevista con AltoNivel.com.mx, Jack Ringquist, líder global de Industria de Consumo en Deloitte, señala que el sector enfrenta hoy nuevos retos que involucran a jugadores de distintos sectores, y en el caso específico de México son varios los puntos que auguran un impulso para la industria del consumo.

“Observamos que el país mantiene su línea de crecimiento, apoyándose de las mejoras que está registrando el gobierno, la alta competitividad de su industria y el crecimiento demográfico de los jóvenes”, detalla el especialista que ha trabajado como consultor de firmas como Nestlé.

Puntos álgidos
Son cinco las tendencias actuales que Jack Ringquist identifica como claves para poder definir al consumidor, así como los tópicos que analiza antes de poder adquirir un producto o servicio.
1. Globales
Las nuevas tecnologías que se crearon durante la última década han convertido a las personas en sujetos globales que toman cada una de sus decisiones con base en la información que les proporcionan sus dispositivos móviles.
Esta globalidad ha permitido que los consumidores busquen incluso experiencias únicas y .entretenidas durante el proceso de compra de sus productos.
2. Ahorradores

El consumidor actual busca gastar pero también ahorrar.
El consumidor está mucho más consciente de sus necesidades básicas y del capital que puede utilizar para comprar ciertos productos. Es por esta razón que está mucho más interesado que antes en temáticas relacionadas a .promociones y descuentos que las marcas puedan ofrecer para reducir el gasto que realizan.
3. Saludables
Los productos relacionados al bienestar y a la salud son prioridad de los nuevos consumidores que intentan cuidar más cuerpo y procuran tener un mejor estilo de vida.
Este tópico ha sido principalmente impulsado por entidades gubernamentales y organizaciones, quienes han tratado de modificar los .hábitos del consumidor promedio. Datos del reporte de consumo de Datamonitor revelan que hoy en día un 59% de las personas prefieren este tipo de productos a los comúnmente adquiridos.
4. Responsables
Estudios recientes destacan que un 58% de los consumidores de la actualidad muestran interés por comprar productos de marcas que cuentan con prácticas relacionadas a la responsabilidad social empresarial.
La acción de adquirir productos de empresas que mantienen trabajos puntuales en este rubro permite a los consumidores sentirse parte de las acciones sociales que las firmas están realizando.
5. Poderosos

La gran cantidad de información con la cuentan los consumidores acerca de los productos les permite determinar certeramente si cumple con sus necesidades o no.
Las redes sociales son sitios donde usualmente hoy se puede encontrar información de la mayoría de las marcas, las cuales de no preocuparse por el tema de la .reputación online pueden verse afectadas por los comentarios que se mencionen acerca de ellas.


martes, 21 de febrero de 2017

"En el nuevo juego de los negocios, los ganadores no son los mejores, sino los que dominen el juego"
Roberto Cerra.